Psicoterapia de Grupo
Bases Teóricas
sBases Teóricas de la Psicoterapia de Grupo
La base teórica en la que se apoya la psicoterapia de grupo es la Teoría General de Sistemas. A diferencia de la psicoterapia individual, la psicoterapia de grupo cuenta en su proceso con una variedad de relaciones, esto hace que los grupos sean un sistema de tratamiento más complejo. Otra de las diferencias es que en la psicoterapia de grupo encontramos la figura de un líder, siendo su papel una tarea bastante diferente al rol del psicoterapeuta individual. En los grupos, el líder debe estar monitoreando a cada miembro, así como el clima general del grupo.
Un grupo se convierte en una entidad cuando existen patrones identificables de conexiones entre sus miembros. La Teoría General de Sistemas proporciona un modelo para describir las propiedades de un grupo. Las complejidades organizadas o sistemas, son el producto de la interacción dinámica entre sus partes más que la suma de sus características absolutas. El grupo completo y sus características no pueden explicarse por la naturaleza de las partes (el líder y los miembros) sino por cómo interactúan. Esta interacción dinámica puede entenderse como el flujo de información fáctica y emocional a través de una serie de límites.
El término «límite» se utiliza en un doble sentido. Los límites pueden conceptualizarse en términos físicos: la expresión «cerrar la puerta del grupo» para la primera sesión es un poderoso mensaje de que se ha creado un grupo. En este sentido, el número de miembros de un grupo es un factor determinante en la creación del grupo como proceso. Sin embargo, es de mayor interés para comprender el proceso grupal, la idea de que el límite también se comprende como frontera. A través de esta frontera se toma conciencia de las transacciones que se dan a través de ella y de las diferencias que existen a ambos lados de ella.
Un fenómeno temprano que aparece en los grupos de terapia es la conciencia de universalidad, es decir, la comprensión por parte de los miembros del grupo de que se comparten muchos síntomas, experiencias o emociones comunes. La conciencia de universalidad es un límite externo al grupo. Es contrapuesta quizá a la falta de comprensión percibida de cónyuges o amigos fuera del grupo.
Para comprender la psicoterapia de grupo como proceso grupal debemos entender que existen diferentes niveles de límites.
Límites
1. El límite externo de todo el grupo: define las propiedades de todo el grupo que deben tratarse como de naturaleza colectiva. Esta perspectiva de todo el grupo se aplica directamente a las decisiones previas a la formación del grupo. La cohesión y la estabilidad son factores decisivos en la formación del grupo. Comportamientos como la socialización extra-grupal y las violaciones de la confidencialidad transgreden los límites externos y pueden tener una influencia importante en el resultado del proceso grupal. El límite externo también incluye las propiedades de todo el grupo como la cohesión, el clima/atmósfera del grupo o el desarrollo del grupo. Estas propiedades derivan de la relación entre los miembros del grupo.
Los miembros del grupo desarrollan un rol grupal, cuya designación se basa en un proceso de negociación entre el individuo y la colectividad. La misma persona puede comportarse de manera muy diferente en un grupo distinto. Podemos distinguir cuatro roles básicos:
a) Rol sociable
Quien asume este rol tiende a ser amigable y solidario. Busca mantener la cordialidad en las relaciones. Los miembros del grupo que adoptan este rol, están deseosos de ayudar a los demás, a veces en detrimento suyo. Desempeñan una función importante en la promoción de la cohesión y el compromiso. Se sienten cómodos con las emociones, especialmente las emociones que tienen connotación positiva. Su papel es particularmente importante a medida que se forma el grupo.
b) Rol estructural
Estos son miembros que participan activamente en la organización del grupo. Tienden a enfatizar las ideas, la necesidad de que el grupo se mantenga concentrado en su tarea y suelen necesitar tener el control. Son valiosos para el grupo a la hora de mantener el foco en el trabajo terapéutico.
c) Rol divergente
Sus miembros son desafiantes y cuestionadores y, a menudo, adoptan una postura de oposición. Desempeñan una función importante al hacer que el grupo aborde temas importantes. Se sienten cómodos con las emociones negativas que promueven la interacción, pero corren el peligro de ser aislados por el grupo. Su participación es particularmente importante en la etapa de diferenciación del grupo que se describe más adelante.
d) Rol de precaución («Cautionary Role»)
Estos miembros del grupo son reacios a participar y están ansiosos por revelar mucho de sí mismos. Corren el peligro de ser ignorados por el grupo o de ser criticados sutilmente por no participar. Pueden resaltarle al grupo los peligros de involucrarse demasiado.
2. El límite del subgrupo: puede usarse para comprender el papel de los subgrupos. Estos pueden consistir en grupos de miembros que crean efectos útiles o perjudiciales en un grupo. Un subgrupo dentro de un mismo grupo puede responder de manera muy diferente a modelos terapéuticos específicos según sus características caracterológicas. Estas consideraciones pueden tener una influencia importante en las decisiones de composición. Por ejemplo, un grupo con niveles bastante diversos de disfunción sintomática entre sus miembros puede tener problemas para desarrollar la cohesión debido a la disparidad en los tipos de problemas que aportan al grupo.
3. El límite del liderazgo: el liderazgo implica tanto la elección de un modelo teórico particular que se utilizará como el estilo técnico utilizado para transmitir el modelo. El papel del líder desempeña una función importante en los grupos, pero con implicaciones diferentes a las de la terapia individual. El líder puede ser visto como un director o una autoridad y más distante porque la actividad del líder debe compartirse con todos los miembros. La situación más compleja del co-liderazgo ofrece la oportunidad de colaboración o competencia en torno a creencias teóricas o estrategias técnicas. Diferentes modelos teóricos traerán consigo implicaciones distintas para el liderazgo grupal. Por ejemplo, la terapia conductual grupal puede tener niveles bastante altos de control de procesos mediante el uso de procedimientos estructurados y la revisión de tareas, mientras que la terapia psicodinámica grupal es probable que tenga niveles bastante bajos. Se puede dar crédito al modelo teórico por una efectividad que en realidad se debe principalmente a la naturaleza de los componentes del proceso.
4. Límite del terapeuta: El terapeuta también está presente como una persona con características personales que pueden tener un impacto importante en el grupo o en algunos de sus miembros, al igual que en la terapia individual. En el caso de los coterapeutas, la fuga de mensajes sutiles entre ellos será vigilada de cerca por los miembros, especialmente si hay una pareja mujer-hombre. La autorrevelación por parte del terapeuta puede ir más allá de lo prescrito por el modelo técnico que se está implementando, pero puede estar impulsada por las presiones interaccionales del grupo.
5. El límite interpersonal: La mayor parte de la acción en los grupos se produce entre los miembros. Todos los grupos desarrollan normas, ideas generales sobre cómo debería funcionar el grupo. A menudo, el líder participa activamente en la discusión específica de cómo puede funcionar el grupo de manera más eficaz. Sin embargo, los grupos también desarrollan su propio conjunto de normas; un claro ejemplo es cómo un grupo para adolescentes llevará adelante el grupo con sus propias agendas en paralelo con las del terapeuta. Abordar estas diferencias puede proporcionar la mayor parte del aprendizaje terapéutico. Una vez establecidas, las normas tienden a persistir incluso si hay una gran rotación de miembros.
El papel que asume el líder tiene un gran impacto en la naturaleza de la interacción grupal. Los grupos basados en habilidades, como algunas formas de entrenamiento cognitivo para desafiar los pensamientos negativos, pueden llevarse a cabo en un ambiente de aula y con poca discusión. En el otro extremo del espectro, los grupos orientados al proceso pueden prestar menos atención a la aplicación de los resultados y centrarse principalmente en el significado del proceso grupal. La literatura de investigación sugiere que ninguno de los extremos es óptimo. El proceso grupal puede brindar apoyo y motivación no específicos que mejoren los objetivos grupales. La aplicación a situaciones de la vida real obliga a abordar la resistencia al cambio. El terapeuta grupal debe ser consciente de que el proceso grupal siempre está en marcha, ya sea de manera abierta o encubierta, y tendrá un efecto positivo o inhibidor en el resultado.
6. Límites internos de los miembros: Los terapeutas varían considerablemente en cuanto al nivel de atención que prestan a las conductas interpersonales representadas frente a los procesos internos, según el modelo teórico que se utilice. Pero, por supuesto, hay mucho que sucede dentro de cada miembro del grupo que puede o no revelarse. Aprovechar esos fenómenos internos puede proporcionar información útil para comprender tanto al individuo como el impacto de los eventos grupales en cada miembro. La importancia de esos hallazgos no se limita a los modelos psicodinámicos.
Bibliografía:
Roy McKenzie (2002): Group Psychotherapy (un artículo de la “Enciclopedia de Psicoterapia”)
¡Cuánto me alegro! Muchas gracias por visitar mi blog y por el feedback. Un abrazo.